QUIERO ESCRIBIR UN CUENTO DE ESPERANZA.


Quiero escribir un cuento de esperanza 

pero el miedo y el dolo no me dejan,

aunque ellos mismos son los que se alejan

de mis caminos allá en lontananza.

Cuando es que yo me empeño en mi añoranza

entonces mis deseos se reflejan

y aquí en mi corazón dejo que tejan

fuerte el sentir que augura la bonanza.

No hay anhelo de mí que me acobarde

luchando en cuerpo y alma contra el viento

jamás quiero sentir que soy cobarde.

No puedo permitirme ni un lamento,

ni obstáculo o excusa que me aguarde

jamás impedirá, al final, mi cuento.

Beatriz Barragán Fernández ⓒ 21.05.2020

ILUSTRACIÓN DEL SONETO “Quiero escribir un cuento de esperanza”

Os dejo una serie de fotografías del progreso hasta llegar a la ilustración final.

AMAR NO ERA ASÍ


Si un día consiguiera que tu amor no fallase

si entendieras por fIn y al menos te importase

y si fallarme, al menos, un poco te doliese

ya nunca insistirías en que me equivocase.

Si el daño que me hiciste con tus absurdos fallos

por, de alguna manera, intentar yo nombrarlos

se tradujera empero, en lograr enmendarlos

daría yo por bueno el dolor de probarlos.

Si entre tanta desidia y entre tanta desgana

hubiera algún deseo de salvar nuestra cama

aún sería posible esta cruel amalgama

de idas y venidas para no lograr nada.

Pero siempre te olvidas y vuelves a la carga 

y vuelve a suceder esa jornada amarga

y de tí no me cubre ni la más grande adarga

y este cruel desamor infinito se alarga.

Si pudiera decirte cómo tú me fallaste 

que aunque tú me importaste gran dolor provocaste

si supiera expresarte como tú me marcaste

hoy sabrías al menos que tú te equivocaste.

Pero hoy sé que tú no paras a pensar

tu voz es la última que se ha de escuchar

callando siempre huyes y vuelta a acabar

con razones vacías porque eso no es amar.

Para cada disputa, para cada añoranza

había siempre un peso fuera de la balanza

y en tu favor yo, inerme, partía una lanza 

pero al fin traicionaste cualquiera confianza.

Y un dolor incrustado al centro de mi panza

nos impide bailar una más bella danza 

ya que este muro enorme delante se nos alza

y un paso más atrás lo nuestro siempre avanza.

Quizás si hubieras visto que yo no era cualquiera

te hubieras comportado de alguna otra manera

pero es esa vagancia que en tu interior impera

la que siempre te impide mirarte desde fuera.

Crees que eres invencible, que nada te supera

tú pasas por encima, como aquella quimera

con ese lanzallamas que prende en cruel hoguera

la que fuera la chispa que un dia en mi prendiera.

Tú te ríes de todo, te reíste de ti 

te metiste en el lodo para nunca salir

y ya no hay ningún modo de que esto siga así

te reíste de todo, pero ya no de mí.

Si a tI te gusta y quieres puedes vivir así,

yo ya lo he decidido no sufriré por tI.

¡Qué lástima, que poca empatía conseguí,

que nunca tú entendiste que amar no era así!

Beatriz Barragán Fernández Ⓒ 19.5.2020

Creative Commons
LICENCIA CREATIVE COMMONS
AMAR NO ERA ASÍ - Imagen ilustrativa de los versos a los que acompaña.
AMAR NO ERA ASÍ 
Proyecto ilustrativo terminado.
Dibujo acabado para ilustrar el poema AMAR NO ERA ASÍ.
Dibujo en proceso para la ilustración del poema AMAR NO ERA ASÍ.
Dibujo en proceso para la ilustración del poema AMAR NO ERA ASÍ

RÁFAGA


RÁFAGA.

Me rozas los sentidos sin tocarme nada más que los oídos a ritmo de palabras sensuales que despiertan mis más carnales instintos.

Y así cuando acaricias mis caderas acompañando nuestros movimientos empieza a recorrer todo mi cuerpo una ráfaga que eriza cada vello.

Los ojos entornados se suceden de miradas profundas y atrevidas y de nuevo sentimos las caricias de palabras certeras que subidas de tono alborotan nuestros cuerpos en idas y venidas.

Y miles de explosiones se suceden cuando vas despacio recorriendo mi cuerpo de mi boca hasta el ombligo para acabar besándome los labios.  

Es esa chispa que prende la mecha y va recorriendo mi cuerpo en una onda en aumento desde el punto más profundo hasta que en un gran lamento me prendo fuego.

Beatriz Barragán Fernández © 17.5.2020

RÁFAGA. – Imagen ilustrativa del texto al que acompaña.

AUSENCIA


AUSENCIA
AUSENCIA

Ella sufre de la ausencia de sus manos, sus caricias,

de esas mañanas tan tibias bajo las sábanas huecas,

riéndose y apoyándose cadera contra cadera,

de mirarse muy despacio respirando a la carrera 

y olvidándose de todo con esa magia certera. 

No imaginaron sus vidas sintiendo de otra manera,

sin pensar en la dolencia, les sorprendió la desidia

de perderse en un momento en que encontrarse deberían 

y perdieron toda fuerza cuando más se requería

convirtiendo sus flaquezas en el norte que les guía.

Cuando se encuentran se miran y esquivando la mirada

intentan no sentir “vida”, pero no sirve de nada

sabiendo que ahora no es suya esa ruta planeada

se desean, se acobardan, sienten esa puñalada

en el centro de su centro, en el hueco de su almohada. 

Ya no hay más mañanas tibias ni mas sábanas mojadas

no hay ternura, ni caricias y esa tristeza le embarga

siente en una pesadilla que la pasión se aletarga

dejando paso a un dolor tan profundo que se alarga

de los pies a la cabeza como si fuese una daga.

Beatriz Barragán Fernández  Ⓒ 12.05.2020

LICENCIA CREATIVE COMMONS

BULO


BULO

BULO - Ilustración del soneto del mismo nombre.
BULO – Ilustración del soneto del mismo nombre.

Cada día montones de mensajes 

nos atacan sin nada de decencia,

aprovechan de algunos la inocencia

que se creen lo que leen sin ambages.

Pues es que se cometen más ultrajes

a través de los medios con licencia

ignorando los términos de ciencia

en muy reproducidos reportajes.

Tenemos que ser cautos, no ir al “huerto”,

poniendo entre comillas contenidos

no dejando de ser muy precavidos.

Los “bulos” nos rodean, eso es cierto,

así pues no escuchemos su concierto

no será que no estamos advertidos.

Beatriz Barragán Fernández Ⓒ 8.5.2020

TRISTE


TRISTE - Ilustración del soneto del mismo nombre.
Triste

Aunque, siendo muy “triste” lo que está aconteciendo en estos últimos meses a causa del coronavirus, las muertes, las pérdidas económicas, de empleo, etc…, se ha constatado fehacientemente que los niveles de contaminación han caído en picado debido al estado de alarma y el consiguiente confinamiento y parón en la actividad industrial, así como en el tráfico, tanto de vehículos como de barcos y aviones. 

Así mismo y en consecuencia, la fauna y la naturaleza en general, han disfrutado de un respiro, aunque “tristemente” será breve, ya que en el momento en que los humanos volvamos a nuestra “nueva normalidad”, esta “tristeza” *(contaminación) volverá a adueñarse de TODO.

Es por eso el uso reiterado de la palabra “triste”, tanto en el título como en las rimas de este soneto.

TRISTE

Las nubes nos observan, gesto triste,

y es fugaz su mirada de esperanza

después de pocos días de esta andanza

volverán a mezclarse en humo triste.

Y su hermana, la luna, mira triste

y es que tiene una sublime añoranza,

que la luz se refleje, de su panza,

en azul cielo y no en grisura triste.

Y el pájaro que allí en su rama trina

jalea a la paloma, su vecina,

y olvida aquellos días, negros, tristes.

¡Qué lástima! Que todo sea reflejo

de un mundo que se mira en un espejo

y en breve volverá a sus días tristes.

Beatriz Barragán fernández © 7.5.2020