El Covid-19 – Mi oportunidad III


¿Habéis sentido alguna vez esa sensación cuando crees ya que tienes colocadas todas las fichas de dominó, preparadas para dar un pequeño empujón a la que hará que caigan todas en perfecto orden y de pronto decides que ese no es el orden que realmente deseabas? Cuando de repente esa inspiración-intuición,  que sale de algún momento de lucidez clarividente, te conduce a construir otro recorrido que de pronto se convierte en el único posible. 

En una mezcla entre el deseo y el pánico, la clarividencia y la duda, la decisión y la inseguridad, el quiero y no puedo…(dejar de intentarlo), te dejas llevar y lo intentas, por supuesto. Ese subidón de adrenalina que te da el lanzarte a por tu futuro con ilusión y entrega, sin mirar atrás cuando tienes la oportunidad ahí, mirándote a los ojos, esperando tu aprobación. No hacerlo sería dejar escapar ese tren que pasa una sola vez y no es fácil que las oportunidades nos llamen a la puerta y nos hablen a la cara. 

Así me sentía yo dibujando durante el mes de mayo, mis seguidores encantados y yo más. Pensé incluso emprender algunos estudios de diseño gráfico ya que estando en paro podría tener tiempo para estudiar, busqué información, pero claro, eran 2 años y presencial y si empezaba a trabajar no podría compaginar los estudios con cualquier trabajo.

Fui dibujando cada día con más ilusión y me encantaba lo que hacía y por primera vez durante la cuarentena-confinamiento, tenía ilusión por hacer algo cada día. En los primeros días de mayo le hice un regalo a mi madre por el día de la madre que le encantó y le hizo tanta ilusión, que me animó mucho más a seguir. 

Mi regalo del día de la madre. Ramo de flores.

MAMÁ

En el siguiente me animé con algo más personal, más atrevido que un ramo de flores y fue como me lancé a dibujar un cuerpo humano, después de tantos años sin dibujar nada… También hacerlo como complemento a mis escritos me animaba a dibujar diferentes motivos y a convertir mis palabras en dibujos también, de manera que me resultaba cada vez más fácil plasmar cosas en el papel mientras en mi cabeza daba vueltas la idea de volver a estudiar, de aprovechar de alguna manera este mal momento que nos había traído la pandemia.

Ilustración hecha para el poema AUSENCIA.

AUSENCIA

Ahí apareció mi amiga Mónica que me dijo mira lo que he visto en Facebook, a lo mejor te puede interesar, a ti que se te da tan bien escribir y te gusta. Y allí estaba, mi segunda oportunidad en un mes. La primera, retomar mi habilidad y gusto por el dibujo y la segunda, Sara Pellicer, una periodista experta en comunicación audiovisual, creadora de su propio yo, un estilo diferente de vender, una ilusión y un entusiasmo contagioso que durante una serie de 4 webinars gratuitos nos introdujo en el cuerpo el gusanillo de lanzarnos a ser redactores digitales.

Y así es como me encuentro en este momento, realizando este curso súper intensivo e intenso, de especialización en Redacción Digital, con una cantidad de aprendizajes y un grupo de compañeros y profesores maravillosos, trabajando sin trabajar en algo que para mí es mi ilusión, escribir, comunicar, hacer lo que me gusta para ganarme la vida. ¿No es un sueño de cualquiera trabajar en lo que te gusta? ¿Entendéis ahora por qué el título de esta publicación? 

Beatriz Barragán Fernández Ⓒ 8.7.2020

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El Covid-19 – Mi oportunidad II


Una oportunidad se puede buscar, provocar, intuir, incluso podríamos llegar a “perseguir” , aunque tal vez esa no sea la estrategia correcta. Las oportunidades se nos presentan con signos, a veces casi imperceptibles, que nosotros tenemos que saber identificar y “cogerlas” al vuelo.

Así me llegó a mi esta oportunidad que os cuento, se sentó a mi lado, en la mesa que usaba para dibujar y me dijo muy bajito, psst, oye…, ¿me estás oyendo?, estoy aquí… y mi mente casi sin querer la escuchó y le empezó a dar forma. Por aquellos días en que había empezado a hacer pequeños trabajos de lettering, los compartía con mis seres queridos y en mis Redes Sociales y los acompañaba de textos que me sugerían esos momentos vividos durante la pandemia.

Mi hija me dijo: “Mamá, ¿porqué no haces esos dibujos tan chulos que hacías tú?” y en cuanto que pude salir a la calle y conseguir algo de material un poco más profesional para dibujar, unas hojas de dibujo y unos rotuladores calibrados, me puse manos a la obra.  Los dos primeros dibujos que hice, aún los hice en papel de folio, hasta que decidí que estaba más preparada para hacer algo mejor y empecé con las hojas de dibujo. 

Onda expansiva. Primer dibujo “de esos chulos que haces tú mamá”

Onda expansiva.

Así fue como empecé a ilustrar todas mis publicaciones escritas con dibujos de mi autoría y me fui animando, cada día más, a hacer dibujos poco a poco más complicados, con un objetivo concreto de reflejar en ellos lo que contaban mis textos o poesías

Por vivir a mi lado no pagaste. (segundo dibujo realizado para acompañar a un soneto del mismo título)

Por vivir a mi lado no pagaste.

Fui observando como mis dibujos no dejaban indiferentes a mis seguidores y todos me instaban a seguir haciéndolos. Eso me animaba muchísimo y pude comprobar que mis publicaciones eran populares, tanto por lo escrito como por lo dibujado. ¡Mis ilustraciones gustaban!
No podía desaprovechar esa veta que el destino había puesto en mis manos. ¡Me sentía feliz e inspirada, en mi mente no paraban de aflorar ideas y tenía tanta ilusión!

Lo cierto es que yo soy una persona que, ante los cambios a los que me ha obligado la vida continuamente, siempre he sido bastante creativa, de manera que cada vez que se me plantea un reto, en forma de cambio de trabajo, residencia, incluso de pareja, lanzo mi mente a dar vueltas y, con el mayor aplomo posible, a descubrir los posibles caminos por donde deberé enfocar mis pasos en el nuevo devenir de los acontecimientos. De esta manera, esgrimiendo distintas posibilidades y analizando las diferentes opciones, que yo misma me planteo, al final voy encauzando mis pasos hacia algo más concreto. Una idea que al final predomina sobre las demás, que veo con más posibilidades o que considero una mejor oportunidad de desarrollo para mi.

Por el camino van quedando ideas descartadas y barriendo, barriendo, el camino queda limpio y se despeja para caminar en pro de esa idea final. No se si a vosotros os ocurre, pero yo creo que hay un ángel de la guarda que al final, siempre que se nos cierra una puerta, no nos deja ante el abismo del vacío sino que nos guía hacia la nueva ventana que nos es más conveniente y por la que nos asomamos al final a nuestro nuevo futuro

Así, dibujando, fue como empecé a vislumbrar la silueta de ese nuevo futuro, entre ilustraciones y letras, palabras, poemas, escritos, como siempre me he sentido como pez en el agua. Lo mejor estaba aún por llegar. <<< Pincha aquí para seguir leyendo

Beatriz Barragán Fernández Ⓒ 7.07.2020

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Continuará…

El Covid-19 Mi oportunidad


Todos hemos vivido y seguimos viviendo, la crisis que se ha originado globalmente por la pandemia provocada por el COVID-19. Es seguro que ninguno de nosotros podremos olvidar estos desgraciados acontecimientos que nos ha tocado vivir. La tremenda crisis sanitaria provocada a nivel mundial que, en la era de la globalización, la tecnificación, la digitalización del comercio y del 5.0, ha descolocado y puesto en aprietos económicos y sanitarios a las más poderosas naciones del mundo.Tan poderosos que nos consideramos los seres humanos y hemos sido puestos a prueba ~¡ y de qué manera!~ por un diminuto e insignificante virus con pinchos de corona.

Al igual que nuestros antepasados vivieron las grandes guerras mundiales, nosotros podremos recordar, cuando seamos ancianos, que vivimos y sobrevivimos a la peor pandemia mundial del siglo XXI. Desgraciadamente, han sido tantas las víctimas de esta enfermedad, que es muy probable que cada uno de los españoles hayamos perdido a algún familiar directo o a alguien cercano a nuestro entorno debido a la enfermedad provocada por el coronavirus. Así ha sido en mi caso. Yo perdí a mi primo Gelo, a los 15 días de iniciarse el primer estado de alarma y la cuarentena, el 30 de marzo, no llegó a estar ni 48 horas hospitalizado.

En esos días ignorábamos aún cual sería el verdadero alcance de la pandemia, que en la actualidad asola los países de América, tanto los EE.UU. como los de América del sur, debido a las negligentes actitudes de muchos de sus mandatarios, a destacar, como por todos es sabido, la rocambolesca, absurda, irresponsable e inmoral actuación de Donald Trump ante esta enfermedad, que está arrasando con cientos de miles de vidas en el país que preside, con absoluto y total desprecio por las vidas de quienes le han hecho llegar al poder.

Yo empezaba a barruntar que nada bueno sería de mi situación laboral, pues el día 21 de abril cumplía mi primer año de contrato en la empresa que trabajaba, sí, “trabajaba” en tiempo pasado, porque, unos días antes de esa fecha, me llamaron para comunicarme que era imposible mi renovación. Dentro de lo difícil de la situación, desplazada de mi casa y lejos de mi familia, debido a este puesto de trabajo que ahora estaba perdiendo y, en medio de la cuarentena, sin posibilidad de trasladarme de vuelta a casa. Tocaba esperar y seguir costeando unos gastos innecesarios. En cierto modo yo era más afortunada que muchos otros, 14 meses de paro me hacían tomar el asunto desde una perspectiva de tranquilidad, pero sin pausa posible. Entonces mi cabeza comenzó a dar vueltas.

No recuerdo bien de qué manera llegó a mí, a través de Instagram un curso gratuito en IGTV de “Lettering” que ofrecía Uniball España por cuenta del extraordinario ilustrador @dirtyharry.

ESTA ERA LA IDEA, QUE TODO SALDRÍA BIEN. AUNQUE EL LETTERING NO ES DE LA MEJOR CALIDAD ME AGRADA RECORDAR ESOS PRIMEROS RATOS EN QUE EL DIBUJO EMPEZÓ A SALVARME. AUNQUE EN CUADERNO CUADRICULADO, CON LÁPIZ Y BOLÍGRAFOS DE COLOR, EMPEZABA A SENTIRME MEJOR, GRACIAS A IDENTIFICARME CON UN TRABAJO QUE SIEMPRE ME HA GUSTADO.

La verdad es que yo, desde los más tiernos años de mi infancia recuerdo haber hecho eso, “dibujar letras”, aunque antes no lo llamábamos “lettering”. Fué algo que alegró sobremanera mis días, y me inspiró para retomar mi afición por dibujar, tanto letras como otras ilustraciones, con un estilo muy mío y particular que empecé a practicar en la adolescencia y que hacía muchos años que tenía totalmente abandonado debido a la vorágine de la vida y el trabajo. 

DIBUJITOS SENCILLOS QUE HICE DURANTE LA PRIMERA ETAPA, YA QUE NO CONTABA CON MATERIALES ADECUADOS. NI SIQUIERA FOLIOS , POR LO QUE TUVE QUE IR HACIENDO MIS PRIMEROS PINITOS EN UN BLOC CUADRICULADO.

Por primera vez desde el 14 de Marzo, empecé a sentir que el COVID-19 me estaba dando una oportunidad. 

Continuará…

Beatriz Barragán Fernández Ⓒ 6.07.2020

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DÍA INTERNACIONAL DE LOS NIÑOS VICTIMAS INOCENTES DE LA AGRESIÓN – CONFLICTOS ARMADOS. #CHILDRENNOTSOLDIERS


En este artículo, quiero dejaros información ampliada sobre el tema que nos ocupa, además de mi aportación en forma de ilustración así como las líneas que definen, tanto la ilustración como mi sentimiento al respecto. Espero que al menos nos haga a todos reflexionar sobre la clase de mundo y de sociedad en la que vivimos. Gracias por vuestra lectura y agradezco si dejáis algún comentario u opinión al respecto, tanto de mi trabajo como del tema en sí.

"El más terrible de todos los sentimientos 
es el sentimiento de tener la esperanza muerta"
Federico García Lorca.

Que un niño solo vea un disparo de poesía, que las paredes de su hogar sean laderas de hierba fresca y flores para alimentar su mente aventurera.

Que no haya de sentir jamás el ruido sordo que grita cuando tapa sus oídos, deseando que sea un sueño ese feroz estruendo de bombas de mortero destruyendo escuelas, enterrando sueños, condenando vidas a un seguro infierno.

DIA INTERNACIONAL DE LOS NIÑOS VICTIMAS INOCENTES DE LA AGRESIÓN - CONFLICTOS ARMADOS.
CHILDREN NOT SOLDIERS – Ilustración con rotuladores calibrados. DIN A4. DIA INTERNACIONAL DE LOS NIÑOS VICTIMAS INOCENTES DE LA AGRESIÓN – CONFLICTOS ARMADOS. En esta ilustración está reflejado el texto principal de esta publicación.

Que una caja de música perdida en las ruinas de una guerra le rescate y le traiga de vuelta. Y por la piedad de un futuro ignoto y condescendiente, se olvide del pasado y transite por un mundo diferente y en paz.

Que el peso de un arma entre sus infantiles brazos no consiga que se deje de fortalecer el principal  músculo que se halla entre ellos, su corazón. 

Beatriz Barragán Fernández  Ⓒ 4.6.2020

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A continuación os dejo una pequeña galería de distintas fotografías tomadas durante el proceso de creación de esta ilustración, que refleja mi visión personal de esta efeméride que se celebra en defensa de los “niños en las guerras” y todas las aberraciones y abusos de los que son objeto.

Para más información sobre las acciones que se toman al respecto de la protección de los niños afectados por conflictos armados podéis visitar el siguiente enlace .⏬

SECRETARÍA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS / PROTECCIÓN DE LOS NIÑOS AFECTADOS POR CONFLICTOS ARMADOS

El 19 de agosto de 1982, en su período extraordinario de sesiones de emergencia sobre la cuestión de Palestina, la Asamblea General, «consternada ante el gran número de niños palestinos y libaneses que han sido víctimas inocentes de los actos de agresión de Israel», decidió conmemorar, el 4 de junio de cada año, el Día Internacional de los niños víctimas inocentes de la agresión (resolución ES-7/8) (Naciones Unidas, 2019).

En 1997, la Asamblea General aprobó la Resolución 51/77 sobre los Derechos del Niño, que marcó un hito en los esfuerzos por mejorar la protección de los niños en situaciones de conflicto (Naciones Unidas, 2019).

En los últimos años, el número de violaciones perpetradas contra la infancia ha aumentado en muchas zonas en conflicto. Se necesita hacer más para proteger a los 250 millones de niños que viven en países y zonas afectadas por los conflictos, incluyendo su protección contra los ataques de extremistas violentos. También es necesario promover el derecho internacional humanitario y los derechos humanos y garantizar la rendición de cuentas (Naciones Unidas, 2019).

La Agenda para el Desarrollo Sostenible de 2030 nos proporciona el plan maestro universal para asegurar un mejor futuro para los niños. La nueva agenda mundial de desarrollo sostenible  incluyó por primera vez una meta específica (16.2) centrada en poner fin a todas las formas de violencia contra los niños.

Las seis violaciones más comunes son aquellas en las que los niños son víctimas del reclutamiento como soldados, el homicidio, la violencia sexual, el secuestro, los ataques contra escuelas y hospitales, así como la ausencia de ayuda humanitaria (Naciones Unidas, 2019).

Los conflictos en la República Democrática del Congo (RDC), Yemen y Siria muestran signos similares de exposición de la infancia a un entorno hostil. La violencia ha afectado profundamente las vidas de estos niños y niñas y, en consecuencia, están siendo privados de sus derechos, contemplados por la CDN. Es necesario avanzar para asegurar que la infancia no se ve expuesta a la violencia.

FUENTE: Humanium

RÁFAGA


RÁFAGA.

Me rozas los sentidos sin tocarme nada más que los oídos a ritmo de palabras sensuales que despiertan mis más carnales instintos.

Y así cuando acaricias mis caderas acompañando nuestros movimientos empieza a recorrer todo mi cuerpo una ráfaga que eriza cada vello.

Los ojos entornados se suceden de miradas profundas y atrevidas y de nuevo sentimos las caricias de palabras certeras que subidas de tono alborotan nuestros cuerpos en idas y venidas.

Y miles de explosiones se suceden cuando vas despacio recorriendo mi cuerpo de mi boca hasta el ombligo para acabar besándome los labios.  

Es esa chispa que prende la mecha y va recorriendo mi cuerpo en una onda en aumento desde el punto más profundo hasta que en un gran lamento me prendo fuego.

Beatriz Barragán Fernández © 17.5.2020

RÁFAGA. – Imagen ilustrativa del texto al que acompaña.

CUARENTENA


Imagen del SARS – COV -2.

Desde el día 12 de Marzo en que el Gobierno español decretó el estado de alarma, hemos visto, leído y escuchado de todo tipo de cosas acerca del maldito Coronavirus, que es como nos lo han presentado en sociedad, que provoca la enfermedad conocida como Covid19 y cuyo nombre científico es SARS-cov-2.

Vídeos, canciones, experiencias, gente muy divertida y ocurrente mostrando al mundo sus actividades para pasar el tiempo en soledad , en familia o con niños…Eso debe ser más peliagudo, como bien nos lo ilustró Bea que quería salir a la calle a toda costa, o Pedro al cual esto del coronavirus le parece “inclebible”.

Gente con teorías y planteamientos falsos inundando nuestras redes sociales de mensajes alarmistas y falsas curas contra el virus, que afortunadamente en www.maldita.es nos informan de todos los que son “fakes” o falsos. Una ingente cantidad de vídeos de sanitarios, con “Spiriman” a la cabeza, denunciando las carencias y dificultades por las que está pasando la sanidad y los sanitarios en España.

Spiriman. Yeahh!

Los niños y los perros han sido objeto de vídeos e historias, muy graciosas algunas y algo crueles otras…así como han aparecido, como siempre los gags y mensajes virales de mal gusto, siempre hay gente desafortunada y desgraciada que saca un “dudoso humor” de las más dolorosas situaciones, aunque afortunadamente por otra parte están los que con un humor extraordinario abordan hasta el tema más peliagudo como es la situación actual. 

#yomequedoencasa

Hemos hecho deporte colectivo en soledad, jugado al bingo en el vecindario, grabado canciones y mensajes alentadores para la ciudadanía, los sanitarios y los cuerpos de seguridad, aplaudido a todos ellos cada noche a las 20:00h. con gran entusiasmo y mucha inventiva en cuanto a las formas de hacerlo, con gaitas, altavoces con la canción resistiré, proyecciones en fachadas, niños y adultos entusiasmados con esa única actividad en sociedad que podemos hacer en estas últimas semanas, aparte, claro, de ir a comprar, con más miedo que vergüenza y los afortunados dueños de algún animal de compañía a pasearlo.

Un poco de humor.

En la televisión no se habla de otra cosa, es tremendo cómo nos tienen aborregados todo el día pendientes del puñetero coronavirus. Yo ya no quiero ni saber las cifras, y no me refiero a las de los enfermos, muertos o recuperados o a las cifras que nos cuentan de “ayudas” del gobierno. Ya no me importa si la pandemia empezó el 8 de marzo o el 5 de abril, porque que nos han tomado el pelo, engañado y desprotegido; yo creo que todos lo tenemos más que claro a estas alturas.

Me refiero a otras cifras que me dan más miedo en este momento, todas esas familias que se han quedado sin trabajo, sin ingresos, a todos los autónomos, a todos los pequeños y medianos empresarios (como es el caso de mi empresa) y los trabajadores de esas empresas que ya estamos en E.R.T.E. desde el primer día y que recibiremos un 70% de nuestro salario. Y somos muchos cientos de miles en toda España.  ¿Podrán las arcas del estado con este aumento repentino del paro? ¿Podemos superar esta nueva crisis económica que se nos avecina, cuando aún estábamos sacado la cabeza de la anterior…?

Me refiero a los niños, adolescentes, jóvenes y ancianos confinados en casas “sin recursos” que no tienen acceso a Internet o a comunicaciones o a una pequeña terraza o ventana por la que recibir los rayos de sol, a todas las personas que por falta de medios del tipo que sean esta situación se les está haciendo aún más dura que al común de los mortales que se queja de que ya no tiene nada que ver en Netflix y lo malo es que lo hacen en serio…

Pienso también en la incertidumbre de los que están lejos de sus casas, en los turistas pendientes de repatriar, en los abuelitos que están dejando morir en las residencias, en los que están solos en sus casas y en las personas a las que el confinamiento, por otras razones añadidas por sus circunstancias habituales, como enfermedades crónicas, ceguera, sordera, deficiencias o trastornos psiquiátricos, cáncer, SIDA y un largo etcétera, se les está haciendo mucho más crudo que a esos famosos que se dedican a colgar toques a un rollo de papel en sus redes sociales…y con eso ya piensan que han colaborado en algo. 

También me preocupan los cientos de inconscientes, salvajes e inhumanos que continúan haciendo sus vidas y de su capa un sayo como si aquí la cosa no fuese con ellos. Agradezco a los cuerpos de seguridad que sean lo más inflexibles posible con esta gentuza, que encima después vayan a prisión y los alimentemos todos nosotros con nuestros impuestos, espero y confío que se les haga pagar hasta el último céntimo de las sanciones y penas y sino a hacer trabajos sociales. 

Buen humor para hacer honor a nuestras fuerzas de seguridad.

Pienso en toda esa gente, (que pueden), empresas, (que pueden), y también en los que lo hacen con total altruismo y esfuerzo personal, que están aportando su trabajo, para construir hospitales de campaña, por ejemplo, su dinero, para fabricar pantallas o mascarillas y todo lo que está a su alcance para colaborar en esta situación, para llevar principalmente a los sanitarios medios de protección y otros enseres, como comida, para que puedan superar las jornadas maratonianas que les toca hacer porque una gran cantidad de sanitarios están también contagiados. Supongo yo, que lo ignoro, que muchos de los médicos, enfermeros y personal sanitario que esté en el paro tendrán una oportunidad de incorporarse en esta situación para paliar y sustituir todas estas bajas que ha causado el covid19. 

Homenaje a los santarios.

Se ha dicho en montones de ocasiones en estos días que por fin es más famoso un sanitario que un futbolista, pero somos tan tontos, ¡tan tontos! que cuando todo pase, esto y tantas otras cosas se nos olvidarán y volveremos a ser como siempre…Seguirán moviendo miles de millones los futbolistas y el resto de deportistas a verlas venir y la sanidad igual…¿O no?

Yo hablo por mí y me siento como en un limbo, en una situación que en este momento me parece como una pes(c)adilla que quiere morderse la cola y no para de dar vueltas sin éxito. Tengo miedo y no por la enfermedad, sino porque acabamos de salir de una crisis y veo que se nos viene encima otra vez y de nuevo no va a estar a mi alcance hacer nada para resolverlo. Tengo miedo y estoy preocupada por el futuro de mis hijos y por el futuro de nuestro país y del mundo entero, porque…

¿Por qué somos capaces de gritar a una y ser tan maravillosos cuando todo el mundo se entera y hacemos causa común y no podemos serlo a diario cuando todo está “bien”? ¿Por qué es tan difícil querer a los nuestros cada día con la misma intensidad que pretendemos ahora? ¿Por qué vivimos en una permanente carrera…hacia qué, hacia dónde? ¿Por qué somos falsos y no amamos de verdad con el corazón? ¿Por qué nos empeñamos en buscar los problemas y no las soluciones? ¿Por qué si hoy nos damos cuenta que hay tantas cosas mucho más importantes por las que vivir y para las que vivir, no lo hacemos habitualmente? 

La única alegría que tengo en estos momentos es por nuestro planeta, porque en estos días de confinamiento le estamos dejando respirar un poco más, nuestra paralización le está devolviendo la vida y en eso es en algo que debemos de reflexionar e intentar reducir nuestro consumo de recursos contaminantes, luz, combustibles, agua, etc… al máximo, no sólo ahora sino después. Intentar ir a pie a hacer las compras, subir a casa por la escalera y no por el ascensor, apagar las luces cuando no son necesarias, economizar el agua en nuestras duchas, reciclar, reciclar y reciclar…y no consumir tanto papel higiénico 😉.

Tenemos que empezar por nosotros, dejar de correr, dejar de estar enfadados con el mundo, porque lo más grande lo tenemos cada día, nuestra salud, física , (la mental hay que cultivarla), nuestros seres queridos, hijos, padres, hermanos, primos, amigos, compañeros de trabajo. Dejemos los problemas, rencores, envidias, diferencias y seamos “siempre” un todo, uno solo, todos somos UNO y ese UNO siempre es más fuerte y más poderoso ante las adversidades y disfruta mucho más con la felicidad y el bien de cada uno. 

Al igual que en este momento de crisis sanitaria mundial estamos en “Modo solidaridad on”. ¡Estémoslo siempre!. Qué nos cuesta darle la mano a un anciano para cruzar la calle, sonreír a nuestro vecino en la escalera, ser amable con el dependiente del supermercado, poner buena cara al volver del trabajo si nuestros hijos o nuestra pareja nos están esperando y darnos esos abrazos y besos que tanto nos están faltando ahora.

Si hoy nos parece un inmenso castigo estar en casa sin poder salir, imaginaros a la gente que ha perdido a sus familiares, padres, hijos, maridos, hermanos, por esta maldita pandemia y ni siquiera les han podido consolar en sus últimos momentos. 

Nuestra vida en un balcón.

Siempre hay alguien en peor situación, siempre hay algo peor que nos puede ocurrir. 

Hay una canción de todos conocida que dice “Tres cosas hay en la vida : salud, dinero y amor” 

https://youtu.be/An4T0wUerRs

Ahora es el momento de ponerlas en orden…para este y todos los momentos difíciles que nos toque vivir, que nunca se nos olvide. 

Beatriz Barragán Fernández © 26.03.2020