EL ENCUENTRO


labios rojos

Jamás pensó que aquella llamada cambiaría su futuro más inmediato de tal manera. Descolgó sin saber quien llamaba, pues aquel número no estaba grabado en su teléfono y al oír aquella voz se sorprendió, pero una enorme sonrisa se esbozó en sus labios y en sus ojos. Conversaron durante un par de minutos y ella colgó con una amplia sonrisa y una sensación nueva en su corazón.

Dos horas más tarde se encontraron, algo que, seguramente, resultaba lo menos pensado horas antes para ambos; o quizás él hubiera estado meditándolo durante todo el día; tal vez lo decidió en el último momento, o quien sabe, si lo estaba deseando desde que el día anterior le pidió el teléfono a aquella mujer.

Ambos se vistieron con especial esmero para la ocasión, con la segura intención de agradar, tal vez de gustar, o incluso de impresionar al otro. Quizás en el subconsciente de ambos se hallaba la idea de conquistarse y en aquel momento ninguno de ellos la reconociera como una cierta intención de sus mentes, ni de sus corazones.

Cuando ella llegó al lugar en el que se habían citado, vio que él escudriñaba desde la puerta, impaciente y nervioso su llegada, lo cual también despertó cierta inquietud y a la vez sosiego en ella. Abrió la puerta reuniendo toda la tranquilidad posible en aquel momento y su gesto cambió cuando sus miradas se encontraron; él, con una expresión de admiración, le dijo lo guapa que estaba y ella agradeció el halago con una sensación interior de satisfacción. La satisfacción que hace sentir un objetivo cumplido, por sencillo que sea. El encuentro

A partir de ese momento su inquietud se convirtió en una impresión certera de que les esperaba una larga e interesante noche de intercambios , confesiones, conocimientos, sensaciones… En definitiva, la gran aventura de descubrirse dos personas que, hasta el momento, conocían poco más que sus nombres y algunos datos más; datos estos viciados por no poca carga de subjetividad, dimanante de las fuentes de que estos procedían.

No sospecharon, al menos ella, que de aquél encuentro nacería e inundaría sus vidas en las siguientes semanas, una nueva amistad, cargada de connotaciones de prohibición y sentimientos encontrados, que se convertiría en una pasión prohibida, y por ello, tanto más deseada y que hasta incluso llegó a confundir con enamoramiento.

Beatriz Barragán © 3.03.2005

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5 pensamientos en “EL ENCUENTRO

    • Javier, es un honor enorme para mi esta nominación , pues son muy nueva en este mundo del web-blog, ya que comencé con el mío en el mes de septiembre y lo publiqué a finales de noviembre. Para mi, que escribir ha sido muy importante desde que recuerde mi memoria, esta decisión de empezar a escribir en público, ha dado un giro a mi vida y a mi persona. ¡Es algo tan bonito poder ofrecer de una manera tan sencilla a los demás tu trabajo! Y ahora tu reconocimiento es un nuevo acicate para continuar esforzándome en dar lo mejor de mi en las letras. Mil gracias y espero seguir conociendo gente maravillosa en este mundo por muchos años. ¡Gracias Javier!.

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